jueves, 25 de agosto de 2011

Arrabal de la catástrofe

El destino se burla de los que se burlan de él, y al final es el que ríe más fuerte y por más tiempo; el minimalismo va a llegar. A todo el mundo, en todo el mundo. Traerá pocas cosas, eso sí. Con su estilo claro, sincero y casi inexistente, traerá la casi nada para casi todos.
Sueldo mínimo, atención sanitaria mínima, educación mínima, vivienda mínima, futuro mínimo. O menores. Una línea clara y limpia. Sin distracciones ni adornos innecesarios. Con lo injusto para ir viviendo.


2 comentarios:

embolic dijo...

El minimalismo es "fashion", dicen. Además y según la Wikipedia, pozo de sabiduria donde los haya, lo explica perfectamente:
El término minimalista, en su ámbito más general, se refiere a cualquier cosa que haya sido reducida a lo esencial, despojada de elementos sobrantes.
Si sobra no hace falta. Será eso.

Patache dijo...

Todo puede ser. Y puede que casi todo sea superfluo para el mero sobrevivir.
Desde mi percepción personal, esas casas con habitaciones llenas de aire minimalista, dan la sensación de que son de exhibición y la familia en realidad vive en otra parte.